En un vibrante duelo por la supremacía de la zona alta del torneo, la selección francesa logró imponerse ante su par de Noruega en el cierre de la fase regular. El encuentro generó gran expectación a nivel mundial por el choque individual entre las superestrellas Kylian Mbappé y Erling Haaland.
El partido se resolvió a favor de “Les Bleus” gracias a una descollante actuación del atacante Ousmane Dembélé, quien desequilibró el compromiso con su velocidad. Con este triunfo fundamental, Francia aseguró de manera invicta la primera plaza de su grupo, posicionándose firmemente como uno de los máximos candidatos al título continental y relegando a los nórdicos al segundo puesto clasificatorio.
Fuente: www.eltiempo.com

