La selección de Uruguay se despidió tempranamente de la Copa del Mundo tras sufrir una dolorosa derrota por la cuenta mínima frente a España. El decisivo partido, que selló el destino de los sudamericanos en la fase de grupos, estuvo marcado por un lamentable error técnico del guardameta Fernando Muslera.
Tras el pitazo final, el estratega Marcelo Bielsa no ocultó su frustración, realizando una dura autocrítica sobre el rendimiento colectivo y mostrando un visible descontrol emocional durante la rueda de prensa oficial. Con este resultado adverso, la escuadra celeste consuma un rotundo fracaso deportivo al quedar matemáticamente eliminada frente a una escuadra europea que impuso sus condiciones en el terreno de juego.
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